Íñigo Gutiérrez: “Lo que hay no es una crisis que tienen los refugiados, la crisis es de Europa”

Fuente: Íñigo Gutiérrez

Fuente: Íñigo Gutiérrez

Íñigo Gutiérrez es actualmente voluntario en Salvamento Marítimo Humanitario en la isla de Quíos (Mar Egeo). En la Navidad de 2015, abril, junio, agosto y Navidad de 2016, ha realizado labores de rescate, asistencia a refugiados y apoyo logístico a otras ONG. Hoy está en ‘Minuto a Minuto’ para hablar de la situación actual de los refugiados y sobre la otra cara, la que no sale en los medios. 

PREGUNTA: ¿Cómo se dio cuenta de que quería ser voluntario?

RESPUESTA: El 2 de septiembre de 2015. Fue el día que murió Aylan Kurdi, el niño turco de la famosa foto en la orilla del mar. Llegué a casa, me puse la comida, comencé a comer y cuando vi aquellas imágenes me rompí por dentro. Fue el colmo de todo un proceso que llevaba desde hace tiempo experimentando. Dije que tenía que dar un paso adelante y dejarme de tonterías. Tenía que actuar. No quería quedarme en el hecho de ver las cosas e indignarme, sino ir más allá que dejarlo en el simple comentario con otra persona.

P: ¿Hace falta vivir un momento duro para ver necesario un cambio?

R: Es muy complejo, porque cada uno es como es. Te voy a ser sincero. Yo creo que desgraciadamente sí, pero no debería ser así. Deberíamos movilizarnos más rápido por las cosas que valen la pena. Lo que pasa es que ahora el tratamiento de las situaciones, de las noticas, son diferentes. Todo va encaminado a que la gente se quede quieta. Ese es uno de los grandes problemas, la crisis de movilización.

P: ¿Hay mucho ‘postureo’ en cuanto a la ayuda?

R: Sí, hay mucho like en Facebook, muchos tweets y muy pocos movimientos. Nos quedamos en la superficie y parece que hay algo, pero, a la hora de la verdad, no hay nada.

P: Nos estamos acostumbrando a ver en las noticias desgracias con bastantes fallecidos, pero llegamos a un punto en el que vemos números tan elevados, que cuando son cifras pequeños, casi ni nos inmutamos. ¿Nos estamos acostumbrando a las desgracias humanas?

R: Sí, completamente. Pero voy a ir más allá. Nos da igual, a día de hoy, que nos digan tres que diez mil. Ya ni pestañeamos. El otro día murieron 100 personas ahogadas en el Mediterráneo y otras 20 congeladas en otro sitio. No ha salido por ningún lado, ¿verdad? Si hubiese salido, seguro que no habrías dejado de comer ni te hubieras inmutado. Así de triste es la situación. No te lo digo solo a ti, lo digo en general.

P: Muchas veces una imagen da qué pensar, ¿no es cierto?

R: Efectivamente. Dos imágenes han sido dos puntos clave de inflexión: la imagen de Aylan Kurdi en la orilla tenia una potencia brutal y luego estaba la del segundo niño del bombardeo sentado en una silla, lleno de cemento con cara perpleja, que ha sido otro momento en el que la gente ha reaccionado. Pero son momentos muy puntuales.

P: Parece como si fuera necesario recurrir al sensacionalismo para llegar a la gente.

R: Pues ahora que lo dices, desgraciadamente sí. Nadie es capaz de articular un discurso que atraiga a la gente si no hay una foto tan brutal.

P: ¿Cree que la gente está verdaderamente informada de lo que pasa?

R: Voy a ser sincero, Óscar. A la gente no le interesa. La gente no quiere ver lo que pasa. Es así de claro, por muy fuerte que parezca. La gente no se quiere involucrar y se echa para atrás.

P: Hoy día, se hace referencia a toda esta situación como “crisis de los refugiados”. ¿Es correcto denominarlo así?

R: No. Para nada. Lo que hay no es una crisis que tienen los refugiados, la crisis es de Europa, del mundo, de humanidad, de conciencia, de derecho humanos…

P: ¿Quién pone el término? ¿los medios o la política?

R: Ambos. Es que los medios son política. Los medios son empresas y no hay ninguno que no se rija por criterios empresariales, y eso al final se ve. Y ese dinero está en manos de quien está. La política como tal ha dejado de existir. Es así.

P: Pero alguien decide el término, alguien empieza a usarlo.

R: Yo solo te voy a decir una cosa. En esta crisis he oído hablar de personas refugiadas y de refugiados. De repente cambió todo y se comenzó a usar el término “migrante”. Cuando se puso en marcha el plan del acuerdo con Turquía, automáticamente en todos los medios se pasó de decir “refugiado” a “migrante”. ¿Crees que es casualidad? Pues no. Si cada medio tiene su redacción y su forma de hablar, no entiendo por qué todos usan los mismos términos. 

P: La gente es la que decide todo, pero, ¿hay racismo?

R: Sí, mucho. Y cada vez más. Justo lo que más me preocupa de todo es el auge de la extrema derecha. Alucino con la rapidez con la que avanza. No entiendo la forma en la que se está volviendo a implantar.

P: ¿En qué aspectos lo ve?

R: No tienes más que leer todos los comentarios de Facebook sobre una noticia de los refugiados. La gente habla con odio, desconocimiento y con una sangre fría alucinante. Yo alucino en colores, de verdad. En estos momentos la extrema derecha está teniendo una fuerza que no había tenido nunca. Es más, no hay más que ver que Donald Trump ha ganado las elecciones.

P: Con esto que dice, ¿cree que el hecho de que Donald Trump gane las elecciones es un claro ejemplo de la sociedad de hoy en día?

R: Sí, desde luego. Es muy triste pero es así. Si no fuera de esta forma, las cosas no irían como van.

P: Dejando la política a un lado, usted es voluntario en ‘Salvamento Marítimo Humanitario’ prestando ayuda en el mar. Sin embargo, hubo un momento en el que las autoridades les sacaron del mar, ¿por qué razón?

R: Pues ellos dicen que ya tienen gente suficiente. Pero la razón va más allá, y te voy a ser sincero. Si nosotros estamos ahí, somos testigos de todo lo que pasa.

P: ¿Qué ven como testigos?

R: Yo como tal solo he tenido problemas con alguna redada de la policía, pero compañeros míos han visto devoluciones en caliente. Y claro, eso no gusta y no quieren que eso se sepa.

P: Durante su voluntariado, ¿las autoridades han sido un factor de ayuda o han supuesto un problema?

R: En principio hemos estado trabajando en coordinación con las autoridades. Después ha habido momentos mejores y peores, pero yo creo que ha sido un problema de personas, no de instituciones. Si le caías mal al policía de turno, estabas jodido.

P: ¿Pero a nivel oficial?

R: Digamos que ha existido una suave indiferencia. No nos han ayudado nada, pero tampoco nos han estorbado más allá de algún que otro encontronazo. Pero en realidad, como si no existiéramos.

P: Le quiero poner un ejemplo: Acnur. A primera vista es una ONG que recuda fondos para ayudas, pero usted duda de ella.

R: Lo primero, no es una ONG, es un organismo. Depende de la ONU, tiene una financiación muy fuerte y como depende de quien depende, pues obedece a quien obedece, es decir, funciona de una manera que para mí no es la adecuada.

P: Si yo doy dinero a Acnur, ¿a dónde va?

R: Para empezar, Acnur tiene muchas sedes, tiene mucha burocracia, son muchos funcionarios, tiene elevados gastos estructurales. Entonces ese dinero que damos a los voluntarios, como ellos dicen, pero no lo son, porque son agentes comerciales que van a comisión, va a parar a no sé dónde.

P: Pero, ¿llega a los refugiados?

R: Pues no lo sé. Parte sí, pero llega muy mal distribuido. Es poco efectivo. Yo he llegado a ver un campo mutar varias veces, en tiendas, materiales… y se habrán gastado dinerales. Repito, dinerales. Se podrían hacer casas en condiciones, habitáculos… en vez de lo que hacen con lonas que se rompen. Veo que hay mucho gasto en cosas que son de parcheo y que no son estructurales, y gastan mal el dinero. No sé por qué.

P: Los altos cargos de Acnur, son funcionarios. ¿Se sabe su sueldo?

R: He oído de todo. He escuchado cantidades que no bajan de 4.000 euros al mes, pero claro, yo no he visto nóminas. Pueden ser más o menos, pero te aseguro que son sueldos altos. Hay dietas por desplazamientos y creo que los sueldos están libres de impuestos. Pero quiero dejar una cosa clara, hay personas y personas. No todas son así. Hay voluntario de verdad en Acnur.

P: Sé que ha habido momentos en los cuales ha llegado una alerta de emergencia donde estabais, y Acnur decía que su jornada había terminado. ¿Cómo es posible algo así?

R: Así actúan en algunos momentos. Diciendo que las oficinas están cerradas, y que llamen mañana.

P: En esos momentos, si no llegan a ir ustedes, ¿no iba nadie?

R: Quiero pensar que habría gente que lo haría, pero he de decirte que en aquel momento no había nadie allí.

P: Así que no hubiera ido nadie a su rescate

R: Lamentablemente eso parece. Pero que quede claro que no estamos hablando de situaciones de vida o muerte, sino de cuidados especiales de gente que llega y que no hay nadie para atenderles.

P: Usted es muy crítico con los medios de comunicación, ¿qué habría que hacer para contar bien la situación?

R: Soy muy crítico porque lo que se cuenta no se asemeja a lo que verdaderamente pasa. Hoy en día no son medios de información, sino que son medios de desinformación. En estos momentos los medios obedecen más a intereses externos que no tienen nada que ver con la comunicación. Cada uno enfoca la noticia en función de sus intereses. Por eso, para informarnos de verdad tenemos que buscar medios alternativos, investigar mucho y no fiarnos de lo que nos dan. Y usar internet, buscar cosas y ser ambiciosos.

P: ¿En qué situaciones ha visto que algo contado en los medios es totalmente diferente a la realidad?

R: Por ejemplo, una foto en la cual se veía a algunos guardacostas griegos pinchando un bote de refugiados. La noticia se presentó como que los guardacostas griegos, poco menos, están tratando de ahogar a los refugiados.

P: ¿Y cómo era la realidad?

R: Pues totalmente diferente. Los guardacostas, por ley, no pueden embarcar a personas que vayan en una embarcación que este a flote. Por eso tuvieron que pinchar la barca, y así poder subir a los refugiados.

P: Y como esta, ¿hay más?

R: Hace poco más de un mes, la extrema derecha griega atacó directamente un campo de refugiados en la isla de Quíos, lanzando grandes piedras de 20 kilos contra las tiendas, incendiaron tiendas… vamos, que arrasaron con todo. La policía griega entró en el campo, y no detuvo a los neonazis de Amanecer Dorado. Es más, detuvo a 60 personas, refugiados y voluntarios. Y la primera noticia que salió fue que los refugiados estaban creando altercados en la isla de Quíos.

P: Con lo que cuenta, no sé si hay mucha esperanza en que la situación vaya a mejor.

R: Desgraciadamente no. Porque es algo muy extendido y hay muy poco fuerza de voluntad y mucha negatividad. Y, sobre todo, mucho prejuicio. Esta gente si se queda en casa, muere. No le queda otra que salir.

P: La situación, con lo que cuenta, es muy triste.

R: Más de lo que piensas. Me gustaría que la gente viese que no es un problema de ellos. Es un problema de todos. Nos puede pasar a nosotros en cualquier momento. Es gente con estudios, con su vida… y eso nos puede pasar a nosotros. Así que tenemos que actuar pensando en que nos puede pasar a nosotros.

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