Cuarenta años entre llamas

Juan Bidaurre entró en el cuerpo de Bomberos en 1969. Recuerda que en aquellos tiempos un bombero se sometía a unas pruebas de acceso muy complicadas. Da un dato muy relevante; de cada cien que se presentaban, solo uno accedía. Él fue uno de ellos. “Siempre he sido un lince en el deporte”, asegura Juan Bidaurre. Esta es una de las razones por la que él cree que pudo pasar esas pruebas sin ningún problema. Cuando Juan entró al cuerpo, asegura que había muchos incendios, principalmente por dos motivos. Uno el hecho de tener fuego en las cocinas, y en segundo lugar debido a que no había prevención de incendios.

Toda la familia de Juan ha llevado muy bien su profesión. Confiaban mucho en él y en su profesionalidad. Destaca que cuando tenía libre, se escapaban él y su hijo a todas partes. Desde el desierto del Sahara hasta Cabo Norte. “Yo nunca he dejado a mi familia por mi trabajo. Los bomberos tenemos mucha fiesta, y lo he sabido llevar”, presume Bidaurre.

Tiene mucho respeto por la imagen de los bomberos. Cree que es una figura que, por desgracia, se ha ido perdiendo. Explica que la imagen del bombero no es la famosa imagen del bombero cachas que todos conocen. Asegura que todo es mucho más sencillo. “Un bombero tiene que ir más allá de eso. A mí me duele que se tenga esa imagen”, lamenta Juan. Poniéndose serio, destaca que él mismo tuvo que sacar a un compañero suyo de más de cien kilos a hombros en un incendio. “¿Y yo tengo que ser esa imagen de chachas para hacer eso? Para nada”, exclama Bidaurre.

De todas las anécdotas que Juan Bidaurre puede llegar a contar, destaca un llamada que recibió el nueve de agosto de 1996 a las cuatro de la mañana. Les informaron de que ETA había atentado contra los depósitos de combustible de CAMPSA, junto al aeropuerto de Pamplona. Todo el cuerpo se puso en pie para ir al lugar. Bidaurre asegura que ellos en los vehículos, cuando van al lugar del accidente, nadie dice palabra. Y ese día menos. “Teníamos miedo. Hace poco pasó lo mismo en México y murieron diez bomberos”, lamenta Juan Bidaurre. Pausado y sereno, prosigue con la historia señalando que cuando llegaron al recinto de CAMPSA. No había nadie. Las puertas estaban abiertas de par en par. Pararon todos los vehículos y se dirigieron a él para preguntarle si seguían o no. “Por supuesto. Hasta dentro y hasta el final”, respondió él. Minutos después, todo el cuerpo estaba dentro del recinto de CAMPSA para sofocar las llamas. Bidaurre asegura que él notaba algo raro ahí. Algo no iba bien. No era un simple incendio. “Algo más pasaba ahí. Salían chorros azules de fuego de los depósitos. Eso no era normal”. Cuando terminaron de sofocar las llamas, salieron del recinto y, ahora sí, todo el mundo estaba allí. Policía, periodistas, guardas de seguridad, gente… Bidaurre exclama que no sabía por qué no había nadie cuando ellos llegaron. A lo que salían del recinto, las únicas palabras que escucharon fueron: “¡Salid, corred! ¡Aún quedan dos granadas más por explotar!”. Juan Bidaurre, muy pausado y mirando fijamente a la mesa asegura: “ETA había atentado y no teníamos ni ida. Hemos estado entre granadas y gasolina… y nosotros tan tranquilos”.

Durante sus cuarenta años de profesión, Bidaurre ha sabido afrontar casi todos los problemas y obstáculos que se le han interpuesto en su camino. Pero él mismo asegura que lo que peor lleva es ver el sufrimiento de los demás. “Ver a la gente sufrir y ver que no puedo hacer nada, lo he llevado y lo llevo fatal”, lamenta Juan Bidaurre.

Pero Bidaurre no solo destaca esta anécdota. Señala, también, una aventura que tuvo con unos okupas en el barrio de la Txantrea, en Pamplona. Recibieron una llamada de emergencia de un piso que salía humo. Se montaron en los camiones y salieron. “Ese edificio daba muchos problemas. La policía nos lo había advertido más de una vez”. Cuando llegaron al lugar, vieron el viejo edificio con una gran columna de humo. Se pusieron las bombonas y subieron con sus respectivas protecciones. Hasta ahí, parece que no hubo ningún tipo de problema para Bidaurre y sus compañeros. Todo se complicó cuando llegaron hasta la puerta de la escalera. Necesitaban tumbar la puerta para poder entrar al interior de la casa. Así que tras tirar la puerta Bidaurre, que entró el primero al piso, sufrió una aparatosa caída desde el suelo hasta el piso de abajo. “Los okupas solían hacer un agujero nada más entrar en casa tapado con una alfombra. Esto les protegía de la policía”, asegura Bidaurre. Sufrió varias contusiones por la caída, pero pudo continuar con sus labores de bombero sin ningún problema.

Juan asegura que el tiempo pasaba y pasaba, y él se estaba dando cuenta de que físicamente estaba mal para soportar lo que tenía que soportar. “No estaba mal de salud, pero no podía soportar esos pesos y movimientos”, afirma. En concreto, él destaca que el hecho de levantarse en plena noche, frío, y ponerse a hacer grandes esfuerzos sin calentar previamente, no ha sido capaz de sobrellevarlo bien. Esa fue una de las razones por las cuales tuvo que pensar en dejar el cuerpo. Otra de las razones, según Juan Bidaurre, tiene que ver con una historia que vivió con un joven al que una gran hoja afilada de metal, encargada de subir el grano a un granero, le cazó el brazo partiéndoselo en varias partes. En ese momento Juan Bidaurre no sabía que hacer, “lo pasé francamente mal. No puedo ver sufrir a nadie. Es lo que peor llevo”, siente Juan Bidaurre. Añade que tuvieron que sacer su brazo gracias a una radial, con la que hay que tener mucho cuidado ya que toca la piel de la víctima en el último momento. “Teníamos que estar echando agua todo el rato. Eso coge muchísima temperatura y quema”, expone Juan Bidaurre.

Bidaurre siempre ha sido el que daba las órdenes, incluso sin ser sargento. “Nunca he sido el jefe, pero todo el mundo me preguntaba a mí”, presume Juan Bidaurre. A raíz de esta afirmación, a Bidaurre le viene a la mente el día que recibieron una llamada debido a un atropello de tren. Cuando Juan Bidaurre y los demás bomberos llegaron al lugar, estaba toda la policía posible por haber. Policía municipal. Guardia Civil. Policía Foral. Policía de Burlada… “Ahí sobraba gente”, critica Juan Bidaurre. Reafirma que nadie se iba, todo el mundo parecía que quería estar, pero ahí solo podía estar la policía que era de la zona. “No hubo nada de comunicación”, reprocha Juan Bidaurre. Más tarde decidió darse una vuelta por el lugar del accidente mientras la Policía se ponía de acuerdo. Cuando llegó a la vía del tren, pudo ver algo fuertemente sorprendente e impactante. La víctima era muy joven y había fallecido a causa del brutal atropello. “Me quedé asombrado. Me impactó mucho como estaba el cuerpo”, lamenta Juan. Cuando volvió al lugar en el que estaban todos los demás miembros de emergencias, allí seguían todos los policías. “Yo no sabía quién se tenía que ir. No domino todos los términos”, exclama Juan Bidaurre. Así que decidió coger el coche y subirlo encima de la vía. “Llamé a S.O.S y les pregunté dónde me encontraba exactamente”, relata Juan Bidaurre. Hay que recordar que los coches de emergencia disponen de un GPS gracias al cual se puede localizar exactamente la posición del vehículo. Tras esto, Bidaurre cuenta que le dijeron que se encontraba en Pamplona solo por un metro. Así que dijo sin ningún reparo: “Esto corresponde a Pamplona, el que no deba estar aquí, que se vayan”.

Actualmente, Juan Bidaurre dedica su tiempo a pensar en él y en su familia. Disfruta de cada minuto. Viaja y va a todos aquellos sitios a los que anteriormente no ha podido ir. Su hijo hoy en día es ingeniero, pero no dedica su tiempo a ello. Tras ver a su padre toda su vida dedicándose al fuego, dejó todo, su trabajo, sus estudios… para hacerse bombero. Como su padre. “Nunca hablamos de eso. A mí no me gustó la idea de que se hiciese bombero”, concluyó Juan Bidaurre.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s